Monumento: Víctimas terremoto de Vera 1518

Modern geometric stone sculpture in an outdoor park at sunset with palm trees.
Modern geometric stone sculpture in an outdoor park at sunset with palm trees.

Ficha técnica:

Material: Caliza gris

Medidas: 220x120-50cm

Año: 2018

Estado: Parque público en Vera, Almería

Ubicación:

Concepto y Proceso

Un Símbolo Tallado en la Tierra

Monumento a las Víctimas del Terremoto de Vera (1518)

Un monolito de piedra caliza gris se alza como un testigo silencioso de la historia. Concebida con un marcado carácter simbólico, esta escultura conmemora el devastador terremoto que asoló Vera en 1518, aprovechando las propiedades del material para narrar, a través de texturas y vacíos, la fuerza de la naturaleza y la memoria de sus habitantes.

El Perfil de una Ciudad Perdida

En el centro de la obra, un agujero reproduce con precisión el perfil de la montaña donde se asentaba la ciudad de Vera en aquella época. Este vacío no solo representa la geografía perdida, sino que se convierte en el eje visual de la escultura, recordando el punto exacto donde la vida cotidiana se vio sacudida por la furia de la tierra.

Grietas que Narran un Rugido

Justo debajo del perfil recortado, unas grietas talladas en la piedra simbolizan la fuerza del temblor. Los testimonios históricos hablan de un gran rugido que se sintió bajo los pies de los habitantes antes de la catástrofe. Estas fracturas eternizan ese instante de terror, transformando la roca en un relato físico de aquel acontecimiento sísmico.

Una Geoda Invertida: Homenaje a las Víctimas

Con aproximadamente 150 víctimas mortales, el monumento funciona como una geoda invertida. A diferencia de una formación mineral clásica, donde las cristalizaciones se ocultan en el interior, aquí las formaciones poligonales se despliegan en el exterior, enmarcando la montaña. En este entramado de triángulos reside el corazón del homenaje.

150 Nombres para un Legado

En cada una de las 150 estructuras triangulares que componen la piel poligonal de la escultura, están inscritos los nombres actuales de los alumnos del colegio de Vera. Cada niño, con su nombre grabado en la piedra, adopta simbólicamente el recuerdo de una de las víctimas que fallecieron hace 500 años, creando un puente eterno entre el presente y la memoria histórica.

Inauguración: Un Encuentro con la Permanencia

Durante la inauguración, la escultura fue visitada por todos los alumnos del colegio. Cada niño pudo comprobar que su nombre tenía un espacio reservado en uno de los triángulos, viviendo en primera persona la emoción de saber que su recuerdo permanecerá para siempre ligado a ese lugar y a la memoria de quienes precedieron a su comunidad.

La Piedra como Pizarra: Texturas de un Acontecimiento

La obra aprovecha al máximo las características de la piedra caliza gris para diferenciar significados. Las partes rotas, rugosas y quebradas simbolizan la crudeza del terreno y la violencia del sismo. En contraste, los planos pulidos actúan como una pizarra en blanco y negro, donde los nombres de los niños quedan grabados con precisión. Esta combinación de texturas y el uso de herramientas tradicionales junto con técnicas modernas configuran una forma que encapsula los aspectos más significativos de aquel acontecimiento.